Tocando bien alto por la dignidad del hombre

El próximo jueves 3 de marzo a las 6 pm tendrá lugar el segundo concierto de la gira a Bogotá de A Kiss for all the World. En esa ocasión, los majestuosos acordes de la Novena de Beethoven resonarán con fuerza en la Plaza de Banderas, ubicada en la zona de Engativá, al noroeste de la capital colombiana. Nos llena de alegría este concierto, cuya organización ha sido posible gracias a la implicación entusiasta de la Corporación Universitaria “Minuto de Dios”.

mac1

Esta Universidad nació como parte de la impresionante labor de ayuda social que el padre Rafael García-Herreros desarrolló a lo largo de toda su vida con colectivos especialmente vulnerables de Colombia, principalmente en la zona que vino a llamarse “El Minuto de Dios”. El barrio tomó este nombre por extensión del programa televisivo -de gran audiencia y un minuto de duración- que el propio Padre Rafael presentó durante años, y que aún hoy se sigue emitiendo.

Foto Uniminuto(Visitando las instalaciones donde se va a levantar el escenario)

“Uniminuto” se erigió con el objetivo de dotar de formación, cultura y dignidad a un gran número de jóvenes colombianos dotados de mucho talento, pero carentes, con frecuencia, de los recursos más necesarios. El padre Rafael y sus colaboradores trabajaron desde el comienzo con la convicción de que no bastaba con paliar el hambre física de su pueblo: había que facilitarles los medios necesarios -una formación académica de gran altura y unos horizontes amplios-, para forjar buenos profesionales capaces de labrarse un futuro digno, y ayudar así al crecimiento socioeconómico de su país. Un dato realmente significativo de esta amplitud de miras y de la preocupación por la formación integral y profunda, es que la sede principal de ‘Uniminuto’ cuenta con un Museo de Arte Contemporáneo.

Así pues, este concierto al aire libre se ofrecerá a los jóvenes estudiantes de Uniminuto -así como a cualquier otra persona que desee acercarse hasta allí- para que experimenten el poder sanador de esta música irrepetible. Estamos convencidos de que constituirá una experiencia única e inolvidable para todos los que –como intérpretes, productores o espectadores- hagamos parte en ella. Y de seguro, Beethoven nos mirará con afecto desde el Elíseo.

Fátima Coca

 

 

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario