Entradas

“¡Abrazaos, multitudes!” Una reflexión sobre la Novena Sinfonía de Beethoven

La Novena Sinfonía de Beethoven no sólo constituye una de las obras cumbre de la literatura musical universal, sino que va mucho más allá. El propio Beethoven la plantea como un proceso de transformación interior. Por eso, para comprenderla en profundidad, es preciso captar la grandeza que se encierra en su factura dramatúrgica, musical y poética.

Mucha gente piensa —a mi modo de ver de manera errónea— que el pasaje más importante y emotivo de la sinfonía corresponde al último movimiento: la célebre “Oda a la Alegría”, compuesta sobre los magníficos versos de F. Schiller. Indudablemente, el clímax emocional de la obra se produce en el transcurso de esos célebres y maravillosos compases. Sin embargo, conviene no olvidar que el ser humano no puede abrirse generosamente a los demás y cantar con regocijo ese abrazo universal al que nos invita la sinfonía —“abrazaos, multitudes / este beso al mundo entero” dice el texto— si antes no ha sabido vaciarse de sí mismo..

En el primer movimiento —caracterizado musicalmente por unos “impersonales” intervalos de quinta—, Beethoven plantea un universo neutro. A lo largo de los compases que conforman este Allegro ma non troppo, la persona se encuentra al comienzo del camino. Por delante tiene toda una vida, ante la que ha de tomar partido a través de sus elecciones personales..

El “Scherzo” que aparece a continuación —segundo movimiento— describe las humanae variatates que se presentan en la propia trayectoria personal. Con su marcado carácter de danza, esta música dibuja magistralmente todo ese mundo de apariencias y distracciones que, con frecuencia, empujan al hombre a olvidarse de los demás hombres, y a encerrarse en sí mismo..

Es en el tercer movimiento —Adagio molto e cantabile— donde se produce la transformación interior. Esta música despojada e íntima plantea las grandes preguntas sobre el amor, la muerte y la trascendencia. El ser humano se sitúa por primera vez delante de sí, y se auto-interpela. Es el momento del auto-vaciamiento, de ese cambio de mente —los griegos lo llamaban metanoia— que le permitirá abrirse a los demás —en especial a los que más sufren—, y que le conducirá a la sobrecogedora explosión de júbilo con la que termina este monumento de la literatura sinfónica.

Así pues, la Novena Sinfonía de Beethoven propone un viaje al interior de uno mismo. El proyecto “A Kiss for all the World” viene a replantear ese mismo viaje, como una gran cruzada de sensibilización que sirva para transformar a los más necesitados del planeta, a la vez que los mismos actores que participan en ella resultan transformados.

“A Kiss for all the World” es una gran movilización a través de la música para recordar a los más desfavorecidos que no están solos. Los que hemos tenido la fortuna de embarcarnos en este sueño, no estamos pensando solamente en interpretar una música hermosísima ante los grandes olvidados de la tierra. Esto es mucho pero es poco; con este proyecto, pretendemos que el ser humano y la sociedad —enfermos, en muchos casos, de narcisismo— se abran con generosidad a los demás y recobren la confianza en sí mismos, con la seguridad de que cualquier esfuerzo por lograrlo habrá valido la pena.

 

Íñigo Pirfano

Director del Proyecto “A Kiss for all the World”

¡Feliz Navidad!

Aprovechando el espíritu de estas fechas y su sintonía con el alma de nuestro proyecto, que no es otra que darnos, a través de la música, ese inmenso abrazo que tanto se prodiga estos días en la gran familia humana, hoy estrenamos blog. Y lo hacemos justo un día después de habernos estrenado donde de verdad queremos estar, donde de verdad queremos que suene la música que tanto amamos, al aire libre, bajo ese cielo que todos compartimos y que, por desgracia, es el único techo que ofrece cobijo a muchos hombres, mujeres y niños del mundo. Por eso, ayer, A Kiss for all the World salió a la calle para compartir un poco de alegría festiva con las personas que pernoctan en las calles de Madrid. Y qué mejor manera de hacerlo que con la Oda a la Alegría de Beethoven.

Allí, el nuevo director del Coro de la Académica de Madrid, Juan Pablo de Juan, también se estrenó, con su jovencísima agrupación, ante esas personas que no esperaban la visita del Gordo y cuyas esperanzas flaquean a la intemperie de un cielo que, estos días de invierno, sólo regala un aire gélido. En un recorrido que comenzó en la Plaza Mayor de la capital, el Coro de la Académica fue repartiendo villancicos y café caliente a los más necesitados de calor navideño a medida que una tropa de curiosos se sumaba a su auditorio. Una vez en la Puerta del Sol, el coro entonó la Oda a la Alegría de la novena sinfonía de Beethoven; un cántico que nos recuerda que esa “chispa divina” aspira a derramarse “sobre todos los seres”, como los rayos del astro rey que presta su nombre a este céntrico foro de Madrid. El recorrido finalizó junto al teatro Real en medio de la ovación de los espectadores y las muestras de agradecimiento de aquellos a los que iba dirigida esta iniciativa.

Se trata de la primera vez que A Kiss for all the World sale a la calle desde que nuestro proyecto fuese presentado el pasado 10 de diciembre, con tanto éxito, ante quienes han tenido la generosidad de sumarse a esta aventura. Desde aquí queremos agradecer las muestras de apoyo recibidas hasta ahora y desearos unas felices fiestas. En estas fechas tan señaladas, en que distintas culturas y credos celebran el nacimiento de la Luz, confiamos en hacer, todos juntos, un pequeño esfuerzo para que brille la alegría entre nosotros y así acercar, un poco más, el día de ese gran abrazo musical con el que todos soñamos.