Nuestro papel en Panamá

Después del periplo por tierras colombianas y las emociones vividas durante los conciertos en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo y en el Teatro Real de Madrid (éste con carácter benéfico), A Kiss for All The World se dispone a hacer de nuevo las maletas y proyectar su misión hacia un nuevo destino en el mundo. En su vocación de regalar alegría y esperanza a quienes más lo necesitan, las deliciosas notas de la Novena de Beethoven descenderán próximamente, coincidiendo con el inicio de la época de precipitaciones, en forma de dadivosa lluvia sobre Panamá.

Serán tres los conciertos que se celebren en la emblemática y maravillosa ciudad donde las aguas del Atlántico y el Pacífico se estrechan la mano. El primero, el 11 de mayo, tendrá lugar en el Hospital Oncológico de Panamá, dirigido a pacientes que afrontan la enérgica batalla contra una desdichada enfermedad, a sus familiares y facultativos. La Oda a la Alegría de Beethoven pretende convertirse en metáfora de la vocación armoniosa de la ciudad centroamericana y servir de conducto por el que fluya un amoroso torrente de fraternidad y confianza sobre estos corazones sufrientes.

Hospital Oncológico de Panamá(Hospital Oncológico de Panamá)

Los otros dos conciertos se abrirán al ámbito universitario. En el Domo de la Universidad de Panamá el 12 de mayo y, al día siguiente, en un escenario muy especial: el Ateneo de la Ciudad del Saber. Este emplazamiento, situado sobre los terrenos de la antigua base militar estadounidense antes del traspaso del Canal en 1999, alberga hoy una pujante comunidad internacional donde la colaboración empresarial, académica y científica tiene como horizonte un desarrollo más humano y sostenible, basado en el conocimiento.

A ambos eventos están convocados diversos colectivos de niños y jóvenes estudiantes que tienen el rasgo compartido de pertenecer a estratos desfavorecidos. Con ello, A Kiss for All The World pretende invitar a estos muchachos a realzar lo mejor de ellos mismos y a estimular su interés en la universal belleza de lo intangible a través del fecundo itinerario del saber y el conocer. Los conciertos les servirán de acicate para no perder de vista que la ciencia siempre debe estar al servicio del hombre. Para inspirarles el deseo de no quedar atrapados en el espejismo del bienestar material y alzar la mirada para ser los protagonistas, en un futuro no muy lejano, de un mundo acorde con la esencia y dignidad del ser humano, que a todos nos hace semejantes.

Ateneo Ciudad del Saber(Ateneo de la Ciudad del Saber)

Y la música es, quizá, el mejor icono para mostrar el valor de lo que aparentemente carece de utilidad material. Se trata de un regalo que dignifica a todos por igual, superando las exclusas de lo convencional en términos socioeconómicos y culturales. Es precisamente en la ausencia de despiadado pragmatismo y utilitarismo donde el ser humano es capaz de elevarse a su máxima categoría. Como sentencia el filósofo y profesor italiano Nuccio Ordine, “Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida. Y en ese momento, cuando la desertificación del espíritu nos haya ya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad”.

Estamos convencidos de que la Novena Sinfonía interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional de Panamá y el Coro de su Universidad hará germinar en el alma de todos nuestros anfitriones panameños la valentía y la entereza necesarias para afrontar las desafiantes realidades, en forma de enfermedad o dificultades económicas, que actualmente les toca vivir. El abrazo amoroso de los acordes que fluirán de la batuta de Íñigo Pirfano testimoniará que no están solos y les recordará que, después de la lluvia, el sol benefactor que todo lo irradia siempre cumple con la cita de desplegar su efecto balsámico y renovador. En el cumplimiento de esta encomiable y ética finalidad consistirá el ambicioso papel de A Kiss for all the World en Panamá.

Fernando Lallana.

“Pule tu inspiración que es un gran bloque,

y verás cómo salta a cada choque

del cincel un reguero rutilante,

y haz de tu verso de oro una sortija

en donde irradie transparente y fija,

la idea como un nítido brillante”

Ricardo Miró, poeta panameño (1883-1940)

Nos llevaron a la libertad

El título que encabeza estas líneas podría parecer convencional si pretende sintetizar la misión y visión de A KISS FOR ALL THE WORLD. Sin embargo, no es descabellado afirmar que, en su bautismo de fuego en América Latina, la sinfonía de Beethoven ha saltado fronteras y depositado en Colombia su primer beso, sembrando así una emotiva apelación a romper las cadenas que impiden a la humanidad abrazarse en torno a un espíritu libre, cordial y fraterno. La libertad, con mayúsculas, es el principal patrimonio con el que nace todo hombre, que trata de conservar, como bien más preciado, durante toda la existencia. No se concibe lo humano sin el ejercicio de su condición de ser libre.

Si hubiera que concentrar en un único mensaje la Novena Sinfonía de Beethoven podría decirse que se trata de una inequívoca exaltación de la libertad interior. Gracias a este don el hombre tiene capacidad para elegir el bien y elevarse hacia lo transcendente. Es una invitación a desprenderse de las ataduras que encadenan, a elevar la mirada por encima de preocupaciones y pesimismos que maniatan y a menudo enloquecen, para contemplar la realidad cada día con creciente esperanza y renovada ilusión.

La obra cumbre de Beethoven cumple, en un clásico sentido filosófico, con la función catártica de dignificar el género humano. El vaciamiento interior que expresa su Tercer Movimiento (Adagio molto e cantabile) es condición imprescindible para entonar con vigor el “An die Freude” (Oda a la Alegría) que conmueve en el Cuarto y último. La exhortación al desapego resulta ser una inequívoca llamada a la libertad interior, a conquistar ese espacio donde el espíritu no puede ser cercado por alambradas, encerrado en barracones, ni hacinado en inhumanos cuadriláteros de hormigón. Después de pasar media vida encarcelado por el régimen sudafricano del Apartheid, Nelson Mandela afirmó que no hay camino sencillo hacia la libertad en ninguna parte y muchos de nosotros tendremos que pasar a través del valle de la muerte una y otra vez antes de alcanzar la cima de la montaña de nuestros deseos”. La Novena, a modo de brújula, muestra el camino al ser humano hacia a su liberación y la paz que todo lo alcanza.

En este contexto, por tanto, las palabras que dan título a este breve post no son en ningún modo presuntuosas. Más aún, parecieron leerse en las pupilas de los atónitos asistentes a los cuatro conciertos interpretados por A KISS FOR ALL THE WORLD en Bogotá: los alumnos con escasos recursos que estudian gracias a la magnífica labor de la Universidad UNIMINUTO, en cuya plaza se celebró el primero de los eventos; los adolescentes procedentes de poblaciones desfavorecidas que asistieron al celebrado en el Teatro CAFAM; o el centenar de niños pertenecientes a la Fundación Sonrisa y Fundación Batuta que entusiasmados pusieron calor y color al organizado en el Aeropuerto de EL DORADO. Escuchando a Beethoven, todos confesaron sentirse libres, por un momento, de sus limitaciones económicas y culturales, y de los obstáculos de la exclusión y discriminación social.

Sin embargo, la cita cobra su más respetuoso, profundo y conmovedor significado cuando recordamos que fue expresada de manera espontánea, en su entera literalidad, por un hombre menudo, carente de su bien más anhelado, sin perder la sonrisa y su semblante apacible, después de escuchar el último de los conciertos dirigidos por el maestro Pirfano, celebrado en un frío y destartalado salón de la prisión bogotana de La Picota.

Fernando Lallana

Tocando bien alto por la dignidad del hombre

El próximo jueves 3 de marzo a las 6 pm tendrá lugar el segundo concierto de la gira a Bogotá de A Kiss for all the World. En esa ocasión, los majestuosos acordes de la Novena de Beethoven resonarán con fuerza en la Plaza de Banderas, ubicada en la zona de Engativá, al noroeste de la capital colombiana. Nos llena de alegría este concierto, cuya organización ha sido posible gracias a la implicación entusiasta de la Corporación Universitaria “Minuto de Dios”.

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Esta Universidad nació como parte de la impresionante labor de ayuda social que el padre Rafael García-Herreros desarrolló a lo largo de toda su vida con colectivos especialmente vulnerables de Colombia, principalmente en la zona que vino a llamarse “El Minuto de Dios”. El barrio tomó este nombre por extensión del programa televisivo -de gran audiencia y un minuto de duración- que el propio Padre Rafael presentó durante años, y que aún hoy se sigue emitiendo.

Foto Uniminuto(Visitando las instalaciones donde se va a levantar el escenario)

“Uniminuto” se erigió con el objetivo de dotar de formación, cultura y dignidad a un gran número de jóvenes colombianos dotados de mucho talento, pero carentes, con frecuencia, de los recursos más necesarios. El padre Rafael y sus colaboradores trabajaron desde el comienzo con la convicción de que no bastaba con paliar el hambre física de su pueblo: había que facilitarles los medios necesarios -una formación académica de gran altura y unos horizontes amplios-, para forjar buenos profesionales capaces de labrarse un futuro digno, y ayudar así al crecimiento socioeconómico de su país. Un dato realmente significativo de esta amplitud de miras y de la preocupación por la formación integral y profunda, es que la sede principal de ‘Uniminuto’ cuenta con un Museo de Arte Contemporáneo.

Así pues, este concierto al aire libre se ofrecerá a los jóvenes estudiantes de Uniminuto -así como a cualquier otra persona que desee acercarse hasta allí- para que experimenten el poder sanador de esta música irrepetible. Estamos convencidos de que constituirá una experiencia única e inolvidable para todos los que –como intérpretes, productores o espectadores- hagamos parte en ella. Y de seguro, Beethoven nos mirará con afecto desde el Elíseo.

Fátima Coca

 

 

Un abrazo universal en ‘El Dorado’

La primera etapa de la peregrinación musical que encarna A Kiss for all the World nos conduce a Bogotá. Será su bautismo de fuego a casi ocho mil kilómetros de distancia de donde surgió la pionera aventura de llevar el abrazo universal de la Novena Sinfonía de Beethoven a los rincones más sufrientes del planeta.

Son cuatro los conciertos que se celebren en la capital colombiana, a cual más sugerente. Todos con un común denominador: ofrecer un mensaje de cariño y fraternidad, especialmente a los más vulnerables, a través de la capacidad transformadora que posee la música.

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El primero de los conciertos tendrá lugar en el interior de un centro penitenciario, dirigido a reclusos que cumplen condena. Los dos siguientes se celebrarán en Universidades que, de modo más que meritorio, ofrecen formación académica a jóvenes estudiantes con recursos limitados.

El cuarto concierto tendrá un escenario muy especial: el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá. Asistirán un centenar de niños que han conocido la prueba y convivido con el desencanto, tratados a veces de manera inmerecida por una sociedad arbitraria. Almas cargadas de vigor juvenil que mantienen izada, a pesar de todo, la bandera de la esperanza en un porvenir más benévolo.

IMG_0337(Visitando las instalaciones del Aeropuerto Internacional El Dorado)

Ante ello, cabría la duda de si estos chicos poseen conocimientos musicales para interpretar los acordes de la Novena o van a ser capaces de identificar la obra de Beethoven. No es imprescindible. El enorme interés y animosa curiosidad que ha despertado entre ellos este maravilloso encuentro para escuchar, quizá por primera vez, el mensaje imperecedero de amor y reconciliación que anida en sus acordes, es la mayor garantía de un excelso efecto trascendente.

El dardo amoroso de la Novena Sinfonía pretende sellar en sus corazones el anhelo de un mundo más digno, solidario, justo y habitable. Y sobre todo, sembrar en sus frágiles e inocentes voluntades la semilla para orientar su contribución, desde ya, a un nuevo amanecer.

A modo de las ofrendas elevadas por sus antepasados, envueltos en oro y sumergidos en la legendaria laguna de Guatavita confiando en la bondadosa protección de las divinidades, estos menores acudirán a El Dorado para sentir un abrazo fraterno que les conecte con la más bella y sublime esencia de todo ser humano.

Guatavita

“Alégrense como vuelan sus soles / a través de la espléndida bóveda celeste; / corran, hermanos, sigan su ruta, / alegres, como el héroe hacia la victoria”.

 “Oda a la Alegría”, F. Schiller 

Fernando Lallana

 

 

 

Nuestro sueño ya es mundial

El año 2016 arranca para A Kiss for all the World con una hermosa enseñanza: los sueños, por más irreales que parezcan, se pueden alcanzar con determinación y, sobre todo, trabajo duro. Lo que en 2015 parecía una utopía -llevar el mensaje fraterno de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven a todo el mundo-, comienza a hacerse realidad un año después con nuestra primera gira internacional: Bogotá, Colombia.

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Ha sido un largo camino que nació, como todas las cosas maravillosas, con un sueño: dignificar a quien se siente relegado en la sociedad. Enseñarle que, más allá de sus penurias, es una persona digna, y que la alegría no lo abandonará. Que la música es más fuerte que la desesperación. Un sueño que tomó forma en 2015 de la mano de Íñigo Pirfano, nuestro fundador y director, y de cada uno de los instrumentistas, artistas, diseñadores, embajadores, miembros de nuestro Patronato de Honor y personas que conforman el equipo humano de esta organización. También vale destacar a los aliados que creyeron posible transmitir este mensaje de humanidad, como Foro Arekuna, Hesperia Madrid, KPMG, La Suerte de Dar, NH Hotel Group, Santceloni, Yo Dona, etc.

Pues bien, tras este primer año en el que interpretamos la Novena Sinfonía ante los pacientes del Hospital ‘12 de Octubre’ de Madrid, así como en el Auditorio Nacional de Música, llegó la hora de llevar nuestro mensaje al mundo entero.

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La primera parada de nuestra gira será en América Latina, específicamente en Bogotá, Colombia, ciudad que acogió con los brazos abiertos a nuestra iniciativa. Marzo será nuestro mes. Gracias a la colaboración de grandes aliados y embajadores, A Kiss for all the World realizará cuatro conciertos en los Andes colombianos:

  • Marzo 2 de 2016: Los presos de la cárcel La Picota, al sur de la ciudad, serán nuestro primer público.
  • Marzo 3 de 2016: La Corporación Universitaria Uniminuto nos abrirá las puertas de su Plaza de Banderas para que, ante todos sus estudiantes, interpretemos la Novena Sinfonía.
  • Marzo 4 de 2016: El Teatro Cafam de Bellas Artes y la Fundación Universitaria Cafam serán nuestros anfitriones.
  • Marzo 5 de 2016: Nuestro mensaje será escuchado en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Eldorado por más de un centenar de niños de escasos recursos.

Bogotá será apenas el inicio de nuestro periplo latinoamericano, pues países como Panamá, Perú y Chile nos han abierto las puertas y quieren recibir nuestro mensaje y nuestra propuesta. De esta manera agradecemos a todos los que han trabajado y aportado en esta nueva fase de A Kiss for all the World, y a los aliados que nos han permitido internacionalizar nuestro mensaje en 2016: la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, el Coro VoceStudio, la Corporación Universitaria Minuto de Dios, Cotelco Nacional y Cotelco Capítulo Bogotá – Cundinamarca, Opaín y la Fundación Universitaria Cafam.

Iniciamos un nuevo camino, con la ilusión y la determinación de que nuestro mensaje llegará a todos los confines del mundo.

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FICHA ARTÍSTICA:

Paloma Friedhoff, soprano / Paola Leguizamón, mezzosoprano / Alain Damas, tenor / Cristian Diaz, barítono

CORO VOCESTUDIO / Director del Coro: Alejandro Martínez Casanova

ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL DE COLOMBIA / Director: Íñigo Pirfano

Las cosas buenas no hay que entenderlas

Un año más, estamos en Navidad. Y la Navidad es una época –más que ninguna otra- en la que los seres humanos caemos en la cuenta de la importancia que tiene el compartir: compartir con los seres queridos –la familia, los amigos-; pero también compartir con todos aquellos que, muchas veces, no tienen la suerte de contar con el aliento cercano, tibio y familiar de alguien a quien amar y por el que sentirse amados. Así pues, la Navidad es para A Kiss for all the World la ocasión de volver a hacer presente nuestro mensaje y nuestra misión: tocar en el fondo de cada corazón humano para recordarle que sólo en la apertura generosa a los que más lo necesitan, a través del contacto directo con la belleza, el espíritu humano encuentra una satisfacción que dota de sentido a la entera existencia. Una belleza –como la de la Novena Sinfonía de Beethoven- ante la que la reacción más inteligente es la de balbucear. Balbucear y dar las gracias.

En la magnífica película “Cadena perpetua” (The Shawshank Redemption, 1994), de Frank Darabont, el personaje que encarna Morgan Freeman afirma que “las cosas buenas no hay que entenderlas” y que “la música nos hace libres”, en una secuencia antológica que encarna perfectamente el ideal que A Kiss for all the World pretende transmitir:

El pasado mes de junio, tuvimos la suerte de vivir una experiencia análoga en el concierto de presentación que tuvo lugar en el Hospital ’12 de Octubre’ de Madrid. Allí pudimos experimentar –no sólo entender– el poder sanador que tiene esta gran música, y la potencia transformadora que lleva consigo la gran movilización en la que consiste A Kiss for all the World:

2016 será el año en que nuestro proyecto desembarque en cuatro países de Latinoamérica: Colombia (marzo), Panamá (mayo), Perú (julio) y Chile (octubre). En breve comenzaremos a publicar información detallada sobre los conciertos que tendremos la suerte de dar en esos maravillosos países, a los que ya sentimos como propios. Sólo nos queda desearos de corazón que paséis unos días muy felices, acompañados de vuestras personas más queridas. ¡Feliz Navidad!

Queremos compartir algo grande con vosotros

Cartel Concierto

El 25 de junio queremos compartir con vosotros algo inmenso.

Los que creéis en el poder transformador de la música, los que  alguna vez la habéis sentido abriéndose paso hasta vuestro corazón, reanimándolo, los que en algún momento, bajo su influjo misterioso, os habéis reconocido parte de algo más grande que vosotros mismos… Queremos que vosotros, que por vuestra sensibilidad también participáis de este proyecto, seáis testigos de la vigencia, la fuerza y la magnitud de la Novena Sinfonía de Beethoven.

Porque a pesar del paso del tiempo, su mensaje sigue intacto. Su llamada a la unión y la solidaridad entre los seres humanos es universal, y se dirige a cada hombre, mujer y niño de la Tierra. Queremos que respondáis con nosotros a este llamamiento y nos acompañéis en un concierto excepcional: un gran abrazo musical que será el preludio de aquel que queremos compartir con aquellos y aquellas que todavía desconocen ser destinatarios de este beso al mundo entero. Porque este canto a la alegría compuesto por Beethoven es Patrimonio de la Humanidad. De toda ella. Sin excepciones.

Para hacer más evidente este compromiso, A Kiss for all the World actuará el 24 de junio en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Allí, un conjunto sinfónico-coral integrado por más de 150 jóvenes músicos y cuatro solistas, interpretará la Novena Sinfonía, bajo la dirección de Íñigo Pirfano. Queremos acompañar a los pacientes del 12 de Octubre de la mejor manera que sabemos: a través de la música. Aliviar su dolor con una de las obras musicales más hermosas jamás creada, y hacerles partícipes del sueño de Beethoven: una Humanidad que se reconcilia en un jubiloso arrebato de Alegría, vencedora del sufrimiento, la soledad y la amargura.

En A Kiss for all the World tenemos la intuición de que el mensaje que nos anima no es de este mundo, y es precisamente por lo que creemos que ese mensaje, el de la Novena Sinfonía, posee la virtud de transformarlo. Por eso, el 25 de junio os invitamos a que dejéis que la música actúe en vosotros. A que os demuestre, una vez más, que sigue siendo capaz de hacernos mejores. Para ello, no nos conformamos con ofreceros una muy buena interpretación de la genial composición de Beethoven. Queremos compartir con vosotros una experiencia sobrecogedora. La visión de un mundo nuevo que comienza en cada uno de nosotros.

Queremos que todos os sintáis parte de esta maravillosa celebración; por eso, desde tan sólo seis euros, tenéis la oportunidad de participar en un proyecto únicoUna gran movilización a través de la música para mostrar a los más desfavorecidos que no están solos.

Ya podéis adquirir vuestras entradas en las taquillas del Auditorio Nacional, o en su página web. (Haz click aquí)

¡Os esperamos!

Sobre la necesidad de lo inútil

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Desde que el hombre es hombre, y el artista, artista, la sociedad siempre ha interpuesto el mismo interrogante desalentador a los afanes de éste último. Una pregunta que, como escollo ineludible, todo genio creativo que se precie debe superar en algún momento de su vida o, en el peor de los casos, aceptar que ha de precederle, cual roca de Sísifo, en su ascensión por la empinada ladera de la incomprensión y el escepticismo de sus semejantes.

“¿Para qué?”. Así debieron cuestionarse, en una lengua ya olvidada, el esfuerzo del primer pintor de Altamira los miembros más respetables de la tribu, preocupados por la más apremiante necesidad de la caza. “¿Para qué?” debió de preguntarse, miles de años más tarde, el progenitor de Miguel Ángel cuando éste le comunicó su deseo de abandonar sus estudios y adoptar el denostado oficio de artista, comprometiendo la delicada posición de su familia en la pujante sociedad florentina de la época. “¿Para qué?”, debían de inquirir también a Beethoven sus amistades: ¿para qué dedicar sus mermadas energías a la creación de una nueva sinfonía, cada vez más sordo, más solo y angustiado, si ya disfrutaba de una posición acomodada gracias al apoyo de sus mecenas? A día de hoy no nos cabe duda de que conocemos la respuesta: para que pudiésemos disfrutar del más bello ciclo pictórico de la Prehistoria, del David y de la Novena Sinfonía.

Beethoven

Es inevitable que, como sociedad, pongamos en duda la utilidad del Arte y recelemos de sus elegidos. Existen unos criterios de conveniencia fuertemente jerarquizados que regulan nuestra vida, en la mayoría de los casos, conforme a un esquema de necesidades incuestionable. Si la figura del artista es objeto de polémica se debe a que, bajo este prisma de necesidades y valores, su actividad resulta subversiva. Porque su motivación, contraria tanto a lo que la sociedad como el individuo juzgan necesario para la vida, resulta inescrutable y es motivo de inquietud y de sospecha.

Esta jerarquía de las necesidades elementales, tan expresiva del estilo de vida y los criterios de valor de las sociedades occidentales, es la que plasma el psicólogo estadounidense Abraham Maslow en su obra A Theory of Human Motivation (1943). A modo de pirámide, Maslow cimienta las necesidades de tipo superior (Autorrealización y Reconocimiento) sobre necesidades básicas de tipo material (Afiliación, Seguridad y Fisiológicas). La llamada pirámide de Maslow, a través de otras obras divulgativas de la psicología social y cognitivo-conductual, ha asentado en la cultura popular (y a través de ésta en la conciencia colectiva) erigiéndose como modelo de interpretación definitivo de la compleja casuística de las motivaciones humanas. El paradigma de Maslow, en el que las necesidades de tipo creativo ocupan el estrato superior, no parece dar razón del comportamiento del artista, que a menudo desatiende sus necesidades primarias (despreciando las comodidades materiales, su seguridad personal y el afecto de sus semejantes) para culminar su obra. También resulta insuficiente para explicar el apremio que algunos individuos parecen experimentar, aún a costa de su propio bienestar particular, hacia la la contemplación de la belleza, la práctica de la justicia o la búsqueda desinteresada de la verdad. Según este esquema, no es de extrañar que el Arte se considere un lujo y su disfrute exclusivo de una minoría de privilegiados.

Maslow

“All Art is quite useless” (Todo arte es inútil), decía Oscar Wilde. Esta frase, en quien supo hacer de su propia vida su mejor creación artística, es más profunda de lo que pueda parecer a simple vista. En un esteta convencido como Wilde, la confirmación de una realidad tan consabida como la inutilidad del Arte no es un signo de superficialidad (él fue quien dijo que la superficialidad es una falta imperdonable en el artista), sino expresión de una aguda y profusa sensibilidad. Es a través de esa sensibilidad como el artista intuye una dimensión, solapada por el mundo material y el orden de sus necesidades, que se rige por leyes distintas a las que gobiernan éste último. Por este motivo, en dicha dimensión nuestras consideraciones sobre lo práctico y lo impráctico, sobre lo conveniente y lo inconveniente, no tienen validez alguna. De ahí que el Arte, que se nutre de la dimensión espiritual del hombre, no sólo sea, sino que deba ser completamente inútil para ser digno de tal nombre. Ahora bien, que el Arte sea inútil no significa que no sea necesario. Más bien al contrario.

Oscar Wilde

Oscar Wilde: “All Art is quite useless”

Nadie duda de que el alimento, el abrigo y el afecto constituyan necesidades y derechos elementales de todo ser humano. Sin embargo, la dignidad inherente a la persona no radica en el mero hecho de alimentarse, contar con medios de protección y defensa, o encontrar consuelo en el trato y la intimidad con nuestros semejantes (en eso no nos distinguimos de la mayoría de las especies animales), sino en cómo satisfacemos dichas necesidades. En ese  “cómo” opera la cultura, y en estrecha relación con ella, como principio rector, agente transformador y creativo, el Arte.

Es preciso darse cuenta del que Arte es necesario, no porque nos ayude a vivir mejor, sino porque hace nuestra vida más digna de ser vivida; no porque sea imprescindible para la vida, sino indispensable para una vida propiamente humana. El padre del pensamiento moderno, René Descartes, concluyó que mientras que en el mundo material rigen las leyes de la necesidad (inexorables, como las de la Física), el de espíritu es el reino de la libertad. El Arte es necesario porque, al introducir en la naturaleza la indeterminación del pensamiento y la imaginación, es una herramienta al servicio de la emancipación de la Humanidad. La atención a las necesidades materiales del individuo es necesaria, pero concederles una importancia absoluta solo puede ser el resultado de una visión mutilada de la naturaleza humana que, al negar la realidad del espíritu, concibe la libertad no como domino de la necesidad, sino como necesidad de domino. Es por ello que el Arte (y como tal la música) aun siendo inútil, es absolutamente imprescindible. Por eso, A Kiss for all the World nace con la inútil, pero apremiante misión, de llevar la Novena Sinfonía a quiénes más necesitan la libertad y la dignidad de la que el Arte es portador universal y eterno.

Voces para cambiar el mundo

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Desde las primeras representaciones teatrales, en la Grecia de Esquilo y Eurípides, el coro ha desempeñado la función de intermediario entre el público y la obra que se desarrolla en escena. El coro es una proyección de nosotros mismos, los espectadores. Representa al auditorio ideal,  y reacciona en nuestro lugar ante los hechos que se desarrollan sobre el escenario, apoyando a los protagonistas en sus duelos y celebrando sus hazañas, elevando su plegaria a los dioses, o previniéndoles de los riesgos y las consecuencias de actos. Pero, sobre todo, el coro cumple un papel narrativo: es la voz que, a la vez que da testimonio de los hechos, contribuye a desvelar su sentido más profundo. Su canto ilumina la dimensión trascendental de la trama, haciéndola comprensible para el entendimiento y soportable para el corazón.

No es por ello casual que el I Festival Internacional de Coros de Niños y Jóvenes de Madrid haya seleccionado como actividad central la representación de Five Days that Changed the World, obra del reconocido compositor coral británico Bob Chilcott. En ella, la voz del coro exalta el carácter extraordinario de cinco momentos decisivos para la historia de la Humanidad: la invención de la imprenta, la abolición de la esclavitud, el primer vuelo a motor el descubrimiento de la penicilina y el primer viaje tripulado al espacio.  Siendo que la épica nació para ser cantada (y no para reposar, inerte, entre las páginas de un libro) sólo la música coral puede transmitirnos  la verdadera magnitud de estos cinco días cruciales para la historia del mundo que conocemos. Tendremos ocasión de comprobarlo el día 8 de marzo, en Madrid, cuando más de una decena de coros infantiles y juveniles (participantes, todos ellos, de la primera edición de este certamen) entonen al unísono la pieza de Chilcott, en un concierto de clausura que, sin duda, será espectacular.

Coro de Jóvenes de Madrid

Coro de Jóvenes de Madrid

Impulsado por El Coro de Jóvenes de Madrid, bajo la dirección de Juan Pablo de Juan, este encuentro tendrá lugar en la capital entre los días 1 y 8 de marzo, y reunirá a 17 formaciones corales del pujante medio coral español, incluyendo al italiano Giovani Cantori di Torino y al ugandés Uganda Natumayini.  Contará con 650 participantes y se desarrollará a lo largo de 11 conciertos gratuitos en diversos espacios de Madrid postulándose, según sus organizadores, “como un espacio de referencia para todas aquellas agrupaciones que en el ámbito nacional e internacional realizan vida a través de la formación, recuperación e interpretación del vasto repertorio que existe para coro de niños y jóvenes”.

“A thought can learn to fly, if you give it wings”, podremos escucharles cantar en el que será el broche final de un festival decisivo para las carreras de estas jóvenes agrupaciones. Pero para que iniciativas tan maravillosas como esta despeguen de verdad es necesario que les pongamos alas entre todos. Por eso desde A Kiss for all the World queremos implicaros en el apoyo y la difusión de un festival que deseamos que sea el primero de muchos. Apostar por este proyecto no sólo es regalarnos la oportunidad de disfrutar de estas voces en el futuro, también es proteger la amistad que une a estos jóvenes y secundar su ilusión de mejorar el mundo a través de la música. Porque la gran lección que nos enseña el coro, como proyección de la Humanidad ideal que estamos invitados a construir, es lo bello  que sería un mundo en el que todos, con una sola voz, contribuyéramos a alumbrar el sentido del maravilloso espectáculo que se desarrolla ante nuestros ojos.

El festival: http://www.festivalcorosmadrid.com/

Los organizadores: http://www.corojovenesmadrid.com/

Apoya y difunde: http://www.verkami.com/projects/11038-i-festival-internacional-de-coros-de-ninos-y-jovenes-de-madrid

Nuestros embajadores: Emiliano Suárez

Emiliano Suárez

Emiliano Suárez

Emiliano Suárez pertenece a la tercera generación de la saga de joyeros más prestigiosa de España. Es el responsable de marketing y comunicación de  Joyerías Suarez, fundada en 1943 por su abuelo D. Emiliano Suárez Baffián. SS.MM los Reyes y Sofía de Habsburgo han lucido las creaciones de esta familia de orfebres de origen bilbaíno, que también han ensalzado los encantos de celebridades como Letita Casta o Isabel Preysler, entre otras reconocidas figuras del mundo de la moda. El carácter transgresor y expansivo del heredero de los Suárez le ha llevado a emprender más allá de la firma familiar, fraguando en proyectos como la línea de orfebrería Aristocrazy (más accesible, urbana y vanguardista). De su gusto por la buena cocina surge también un nuevo concepto gastronómico: Punk Bach, una afamada brasserie madrileña, de la que es socio fundador, y que conjuga (como su nombre indica) tradición y rebeldía culinarias. Amante de la ópera y melómano sin remedio, Suárez se apunta a A Kiss for all the World para adornar el mundo con la Novena Sinfonía: una obra musical que es una auténtica joya. ¡Bienvenido!

P: ¿Qué te mueve a apoyar A Kiss for all the World?

R: Mi pasión por la música, una gran inquietud por aportar ideas en un proyecto tan estimulante y la ilusión que me hace compartir esta responsabilidad con amigos de tanta entidad.

¿Qué crees que hace a este proyecto diferente de otras iniciativas solidarias?

Su singularidad, su emotividad y los valores que representa. Es un proyecto independiente y apasionado; tiene fundamento y nos plantea un gran reto a todos los que vamos a colaborar.

¿Crees que la música puede mejorar la vida de las personas?

Sin duda. La música es como la vida: es universal, no tiene fronteras y apela directamente a las emociones más profundas del ser humano.

¿Animarías a otras personas a participar en A Kiss for all the World?

Yo a lo que animo es a no preocuparnos tan solo de nuestros propios asuntos; es muy sano dejar por un momento el egoísmo a un lado e implicarnos en iniciativas como ésta para ayudar a que salgan adelante.