Nos llevaron a la libertad

El título que encabeza estas líneas podría parecer convencional si pretende sintetizar la misión y visión de A KISS FOR ALL THE WORLD. Sin embargo, no es descabellado afirmar que, en su bautismo de fuego en América Latina, la sinfonía de Beethoven ha saltado fronteras y depositado en Colombia su primer beso, sembrando así una emotiva apelación a romper las cadenas que impiden a la humanidad abrazarse en torno a un espíritu libre, cordial y fraterno. La libertad, con mayúsculas, es el principal patrimonio con el que nace todo hombre, que trata de conservar, como bien más preciado, durante toda la existencia. No se concibe lo humano sin el ejercicio de su condición de ser libre.

Si hubiera que concentrar en un único mensaje la Novena Sinfonía de Beethoven podría decirse que se trata de una inequívoca exaltación de la libertad interior. Gracias a este don el hombre tiene capacidad para elegir el bien y elevarse hacia lo transcendente. Es una invitación a desprenderse de las ataduras que encadenan, a elevar la mirada por encima de preocupaciones y pesimismos que maniatan y a menudo enloquecen, para contemplar la realidad cada día con creciente esperanza y renovada ilusión.

La obra cumbre de Beethoven cumple, en un clásico sentido filosófico, con la función catártica de dignificar el género humano. El vaciamiento interior que expresa su Tercer Movimiento (Adagio molto e cantabile) es condición imprescindible para entonar con vigor el “An die Freude” (Oda a la Alegría) que conmueve en el Cuarto y último. La exhortación al desapego resulta ser una inequívoca llamada a la libertad interior, a conquistar ese espacio donde el espíritu no puede ser cercado por alambradas, encerrado en barracones, ni hacinado en inhumanos cuadriláteros de hormigón. Después de pasar media vida encarcelado por el régimen sudafricano del Apartheid, Nelson Mandela afirmó que no hay camino sencillo hacia la libertad en ninguna parte y muchos de nosotros tendremos que pasar a través del valle de la muerte una y otra vez antes de alcanzar la cima de la montaña de nuestros deseos”. La Novena, a modo de brújula, muestra el camino al ser humano hacia a su liberación y la paz que todo lo alcanza.

En este contexto, por tanto, las palabras que dan título a este breve post no son en ningún modo presuntuosas. Más aún, parecieron leerse en las pupilas de los atónitos asistentes a los cuatro conciertos interpretados por A KISS FOR ALL THE WORLD en Bogotá: los alumnos con escasos recursos que estudian gracias a la magnífica labor de la Universidad UNIMINUTO, en cuya plaza se celebró el primero de los eventos; los adolescentes procedentes de poblaciones desfavorecidas que asistieron al celebrado en el Teatro CAFAM; o el centenar de niños pertenecientes a la Fundación Sonrisa y Fundación Batuta que entusiasmados pusieron calor y color al organizado en el Aeropuerto de EL DORADO. Escuchando a Beethoven, todos confesaron sentirse libres, por un momento, de sus limitaciones económicas y culturales, y de los obstáculos de la exclusión y discriminación social.

Sin embargo, la cita cobra su más respetuoso, profundo y conmovedor significado cuando recordamos que fue expresada de manera espontánea, en su entera literalidad, por un hombre menudo, carente de su bien más anhelado, sin perder la sonrisa y su semblante apacible, después de escuchar el último de los conciertos dirigidos por el maestro Pirfano, celebrado en un frío y destartalado salón de la prisión bogotana de La Picota.

Fernando Lallana

Tocando bien alto por la dignidad del hombre

El próximo jueves 3 de marzo a las 6 pm tendrá lugar el segundo concierto de la gira a Bogotá de A Kiss for all the World. En esa ocasión, los majestuosos acordes de la Novena de Beethoven resonarán con fuerza en la Plaza de Banderas, ubicada en la zona de Engativá, al noroeste de la capital colombiana. Nos llena de alegría este concierto, cuya organización ha sido posible gracias a la implicación entusiasta de la Corporación Universitaria “Minuto de Dios”.

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Esta Universidad nació como parte de la impresionante labor de ayuda social que el padre Rafael García-Herreros desarrolló a lo largo de toda su vida con colectivos especialmente vulnerables de Colombia, principalmente en la zona que vino a llamarse “El Minuto de Dios”. El barrio tomó este nombre por extensión del programa televisivo -de gran audiencia y un minuto de duración- que el propio Padre Rafael presentó durante años, y que aún hoy se sigue emitiendo.

Foto Uniminuto(Visitando las instalaciones donde se va a levantar el escenario)

“Uniminuto” se erigió con el objetivo de dotar de formación, cultura y dignidad a un gran número de jóvenes colombianos dotados de mucho talento, pero carentes, con frecuencia, de los recursos más necesarios. El padre Rafael y sus colaboradores trabajaron desde el comienzo con la convicción de que no bastaba con paliar el hambre física de su pueblo: había que facilitarles los medios necesarios -una formación académica de gran altura y unos horizontes amplios-, para forjar buenos profesionales capaces de labrarse un futuro digno, y ayudar así al crecimiento socioeconómico de su país. Un dato realmente significativo de esta amplitud de miras y de la preocupación por la formación integral y profunda, es que la sede principal de ‘Uniminuto’ cuenta con un Museo de Arte Contemporáneo.

Así pues, este concierto al aire libre se ofrecerá a los jóvenes estudiantes de Uniminuto -así como a cualquier otra persona que desee acercarse hasta allí- para que experimenten el poder sanador de esta música irrepetible. Estamos convencidos de que constituirá una experiencia única e inolvidable para todos los que –como intérpretes, productores o espectadores- hagamos parte en ella. Y de seguro, Beethoven nos mirará con afecto desde el Elíseo.

Fátima Coca

 

 

Un abrazo universal en ‘El Dorado’

La primera etapa de la peregrinación musical que encarna A Kiss for all the World nos conduce a Bogotá. Será su bautismo de fuego a casi ocho mil kilómetros de distancia de donde surgió la pionera aventura de llevar el abrazo universal de la Novena Sinfonía de Beethoven a los rincones más sufrientes del planeta.

Son cuatro los conciertos que se celebren en la capital colombiana, a cual más sugerente. Todos con un común denominador: ofrecer un mensaje de cariño y fraternidad, especialmente a los más vulnerables, a través de la capacidad transformadora que posee la música.

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El primero de los conciertos tendrá lugar en el interior de un centro penitenciario, dirigido a reclusos que cumplen condena. Los dos siguientes se celebrarán en Universidades que, de modo más que meritorio, ofrecen formación académica a jóvenes estudiantes con recursos limitados.

El cuarto concierto tendrá un escenario muy especial: el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá. Asistirán un centenar de niños que han conocido la prueba y convivido con el desencanto, tratados a veces de manera inmerecida por una sociedad arbitraria. Almas cargadas de vigor juvenil que mantienen izada, a pesar de todo, la bandera de la esperanza en un porvenir más benévolo.

IMG_0337(Visitando las instalaciones del Aeropuerto Internacional El Dorado)

Ante ello, cabría la duda de si estos chicos poseen conocimientos musicales para interpretar los acordes de la Novena o van a ser capaces de identificar la obra de Beethoven. No es imprescindible. El enorme interés y animosa curiosidad que ha despertado entre ellos este maravilloso encuentro para escuchar, quizá por primera vez, el mensaje imperecedero de amor y reconciliación que anida en sus acordes, es la mayor garantía de un excelso efecto trascendente.

El dardo amoroso de la Novena Sinfonía pretende sellar en sus corazones el anhelo de un mundo más digno, solidario, justo y habitable. Y sobre todo, sembrar en sus frágiles e inocentes voluntades la semilla para orientar su contribución, desde ya, a un nuevo amanecer.

A modo de las ofrendas elevadas por sus antepasados, envueltos en oro y sumergidos en la legendaria laguna de Guatavita confiando en la bondadosa protección de las divinidades, estos menores acudirán a El Dorado para sentir un abrazo fraterno que les conecte con la más bella y sublime esencia de todo ser humano.

Guatavita

“Alégrense como vuelan sus soles / a través de la espléndida bóveda celeste; / corran, hermanos, sigan su ruta, / alegres, como el héroe hacia la victoria”.

 “Oda a la Alegría”, F. Schiller 

Fernando Lallana

 

 

 

Nuestro sueño ya es mundial

El año 2016 arranca para A Kiss for all the World con una hermosa enseñanza: los sueños, por más irreales que parezcan, se pueden alcanzar con determinación y, sobre todo, trabajo duro. Lo que en 2015 parecía una utopía -llevar el mensaje fraterno de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven a todo el mundo-, comienza a hacerse realidad un año después con nuestra primera gira internacional: Bogotá, Colombia.

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Ha sido un largo camino que nació, como todas las cosas maravillosas, con un sueño: dignificar a quien se siente relegado en la sociedad. Enseñarle que, más allá de sus penurias, es una persona digna, y que la alegría no lo abandonará. Que la música es más fuerte que la desesperación. Un sueño que tomó forma en 2015 de la mano de Íñigo Pirfano, nuestro fundador y director, y de cada uno de los instrumentistas, artistas, diseñadores, embajadores, miembros de nuestro Patronato de Honor y personas que conforman el equipo humano de esta organización. También vale destacar a los aliados que creyeron posible transmitir este mensaje de humanidad, como Foro Arekuna, Hesperia Madrid, KPMG, La Suerte de Dar, NH Hotel Group, Santceloni, Yo Dona, etc.

Pues bien, tras este primer año en el que interpretamos la Novena Sinfonía ante los pacientes del Hospital ‘12 de Octubre’ de Madrid, así como en el Auditorio Nacional de Música, llegó la hora de llevar nuestro mensaje al mundo entero.

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La primera parada de nuestra gira será en América Latina, específicamente en Bogotá, Colombia, ciudad que acogió con los brazos abiertos a nuestra iniciativa. Marzo será nuestro mes. Gracias a la colaboración de grandes aliados y embajadores, A Kiss for all the World realizará cuatro conciertos en los Andes colombianos:

  • Marzo 2 de 2016: Los presos de la cárcel La Picota, al sur de la ciudad, serán nuestro primer público.
  • Marzo 3 de 2016: La Corporación Universitaria Uniminuto nos abrirá las puertas de su Plaza de Banderas para que, ante todos sus estudiantes, interpretemos la Novena Sinfonía.
  • Marzo 4 de 2016: El Teatro Cafam de Bellas Artes y la Fundación Universitaria Cafam serán nuestros anfitriones.
  • Marzo 5 de 2016: Nuestro mensaje será escuchado en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Eldorado por más de un centenar de niños de escasos recursos.

Bogotá será apenas el inicio de nuestro periplo latinoamericano, pues países como Panamá, Perú y Chile nos han abierto las puertas y quieren recibir nuestro mensaje y nuestra propuesta. De esta manera agradecemos a todos los que han trabajado y aportado en esta nueva fase de A Kiss for all the World, y a los aliados que nos han permitido internacionalizar nuestro mensaje en 2016: la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, el Coro VoceStudio, la Corporación Universitaria Minuto de Dios, Cotelco Nacional y Cotelco Capítulo Bogotá – Cundinamarca, Opaín y la Fundación Universitaria Cafam.

Iniciamos un nuevo camino, con la ilusión y la determinación de que nuestro mensaje llegará a todos los confines del mundo.

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FICHA ARTÍSTICA:

Paloma Friedhoff, soprano / Paola Leguizamón, mezzosoprano / Alain Damas, tenor / Cristian Diaz, barítono

CORO VOCESTUDIO / Director del Coro: Alejandro Martínez Casanova

ORQUESTA SINFÓNICA NACIONAL DE COLOMBIA / Director: Íñigo Pirfano

Las cosas buenas no hay que entenderlas

Un año más, estamos en Navidad. Y la Navidad es una época –más que ninguna otra- en la que los seres humanos caemos en la cuenta de la importancia que tiene el compartir: compartir con los seres queridos –la familia, los amigos-; pero también compartir con todos aquellos que, muchas veces, no tienen la suerte de contar con el aliento cercano, tibio y familiar de alguien a quien amar y por el que sentirse amados. Así pues, la Navidad es para A Kiss for all the World la ocasión de volver a hacer presente nuestro mensaje y nuestra misión: tocar en el fondo de cada corazón humano para recordarle que sólo en la apertura generosa a los que más lo necesitan, a través del contacto directo con la belleza, el espíritu humano encuentra una satisfacción que dota de sentido a la entera existencia. Una belleza –como la de la Novena Sinfonía de Beethoven- ante la que la reacción más inteligente es la de balbucear. Balbucear y dar las gracias.

En la magnífica película “Cadena perpetua” (The Shawshank Redemption, 1994), de Frank Darabont, el personaje que encarna Morgan Freeman afirma que “las cosas buenas no hay que entenderlas” y que “la música nos hace libres”, en una secuencia antológica que encarna perfectamente el ideal que A Kiss for all the World pretende transmitir:

El pasado mes de junio, tuvimos la suerte de vivir una experiencia análoga en el concierto de presentación que tuvo lugar en el Hospital ’12 de Octubre’ de Madrid. Allí pudimos experimentar –no sólo entender– el poder sanador que tiene esta gran música, y la potencia transformadora que lleva consigo la gran movilización en la que consiste A Kiss for all the World:

2016 será el año en que nuestro proyecto desembarque en cuatro países de Latinoamérica: Colombia (marzo), Panamá (mayo), Perú (julio) y Chile (octubre). En breve comenzaremos a publicar información detallada sobre los conciertos que tendremos la suerte de dar en esos maravillosos países, a los que ya sentimos como propios. Sólo nos queda desearos de corazón que paséis unos días muy felices, acompañados de vuestras personas más queridas. ¡Feliz Navidad!

Queremos compartir algo grande con vosotros

Cartel Concierto

El 25 de junio queremos compartir con vosotros algo inmenso.

Los que creéis en el poder transformador de la música, los que  alguna vez la habéis sentido abriéndose paso hasta vuestro corazón, reanimándolo, los que en algún momento, bajo su influjo misterioso, os habéis reconocido parte de algo más grande que vosotros mismos… Queremos que vosotros, que por vuestra sensibilidad también participáis de este proyecto, seáis testigos de la vigencia, la fuerza y la magnitud de la Novena Sinfonía de Beethoven.

Porque a pesar del paso del tiempo, su mensaje sigue intacto. Su llamada a la unión y la solidaridad entre los seres humanos es universal, y se dirige a cada hombre, mujer y niño de la Tierra. Queremos que respondáis con nosotros a este llamamiento y nos acompañéis en un concierto excepcional: un gran abrazo musical que será el preludio de aquel que queremos compartir con aquellos y aquellas que todavía desconocen ser destinatarios de este beso al mundo entero. Porque este canto a la alegría compuesto por Beethoven es Patrimonio de la Humanidad. De toda ella. Sin excepciones.

Para hacer más evidente este compromiso, A Kiss for all the World actuará el 24 de junio en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Allí, un conjunto sinfónico-coral integrado por más de 150 jóvenes músicos y cuatro solistas, interpretará la Novena Sinfonía, bajo la dirección de Íñigo Pirfano. Queremos acompañar a los pacientes del 12 de Octubre de la mejor manera que sabemos: a través de la música. Aliviar su dolor con una de las obras musicales más hermosas jamás creada, y hacerles partícipes del sueño de Beethoven: una Humanidad que se reconcilia en un jubiloso arrebato de Alegría, vencedora del sufrimiento, la soledad y la amargura.

En A Kiss for all the World tenemos la intuición de que el mensaje que nos anima no es de este mundo, y es precisamente por lo que creemos que ese mensaje, el de la Novena Sinfonía, posee la virtud de transformarlo. Por eso, el 25 de junio os invitamos a que dejéis que la música actúe en vosotros. A que os demuestre, una vez más, que sigue siendo capaz de hacernos mejores. Para ello, no nos conformamos con ofreceros una muy buena interpretación de la genial composición de Beethoven. Queremos compartir con vosotros una experiencia sobrecogedora. La visión de un mundo nuevo que comienza en cada uno de nosotros.

Queremos que todos os sintáis parte de esta maravillosa celebración; por eso, desde tan sólo seis euros, tenéis la oportunidad de participar en un proyecto únicoUna gran movilización a través de la música para mostrar a los más desfavorecidos que no están solos.

Ya podéis adquirir vuestras entradas en las taquillas del Auditorio Nacional, o en su página web. (Haz click aquí)

¡Os esperamos!

Sobre la necesidad de lo inútil

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Desde que el hombre es hombre, y el artista, artista, la sociedad siempre ha interpuesto el mismo interrogante desalentador a los afanes de éste último. Una pregunta que, como escollo ineludible, todo genio creativo que se precie debe superar en algún momento de su vida o, en el peor de los casos, aceptar que ha de precederle, cual roca de Sísifo, en su ascensión por la empinada ladera de la incomprensión y el escepticismo de sus semejantes.

“¿Para qué?”. Así debieron cuestionarse, en una lengua ya olvidada, el esfuerzo del primer pintor de Altamira los miembros más respetables de la tribu, preocupados por la más apremiante necesidad de la caza. “¿Para qué?” debió de preguntarse, miles de años más tarde, el progenitor de Miguel Ángel cuando éste le comunicó su deseo de abandonar sus estudios y adoptar el denostado oficio de artista, comprometiendo la delicada posición de su familia en la pujante sociedad florentina de la época. “¿Para qué?”, debían de inquirir también a Beethoven sus amistades: ¿para qué dedicar sus mermadas energías a la creación de una nueva sinfonía, cada vez más sordo, más solo y angustiado, si ya disfrutaba de una posición acomodada gracias al apoyo de sus mecenas? A día de hoy no nos cabe duda de que conocemos la respuesta: para que pudiésemos disfrutar del más bello ciclo pictórico de la Prehistoria, del David y de la Novena Sinfonía.

Beethoven

Es inevitable que, como sociedad, pongamos en duda la utilidad del Arte y recelemos de sus elegidos. Existen unos criterios de conveniencia fuertemente jerarquizados que regulan nuestra vida, en la mayoría de los casos, conforme a un esquema de necesidades incuestionable. Si la figura del artista es objeto de polémica se debe a que, bajo este prisma de necesidades y valores, su actividad resulta subversiva. Porque su motivación, contraria tanto a lo que la sociedad como el individuo juzgan necesario para la vida, resulta inescrutable y es motivo de inquietud y de sospecha.

Esta jerarquía de las necesidades elementales, tan expresiva del estilo de vida y los criterios de valor de las sociedades occidentales, es la que plasma el psicólogo estadounidense Abraham Maslow en su obra A Theory of Human Motivation (1943). A modo de pirámide, Maslow cimienta las necesidades de tipo superior (Autorrealización y Reconocimiento) sobre necesidades básicas de tipo material (Afiliación, Seguridad y Fisiológicas). La llamada pirámide de Maslow, a través de otras obras divulgativas de la psicología social y cognitivo-conductual, ha asentado en la cultura popular (y a través de ésta en la conciencia colectiva) erigiéndose como modelo de interpretación definitivo de la compleja casuística de las motivaciones humanas. El paradigma de Maslow, en el que las necesidades de tipo creativo ocupan el estrato superior, no parece dar razón del comportamiento del artista, que a menudo desatiende sus necesidades primarias (despreciando las comodidades materiales, su seguridad personal y el afecto de sus semejantes) para culminar su obra. También resulta insuficiente para explicar el apremio que algunos individuos parecen experimentar, aún a costa de su propio bienestar particular, hacia la la contemplación de la belleza, la práctica de la justicia o la búsqueda desinteresada de la verdad. Según este esquema, no es de extrañar que el Arte se considere un lujo y su disfrute exclusivo de una minoría de privilegiados.

Maslow

“All Art is quite useless” (Todo arte es inútil), decía Oscar Wilde. Esta frase, en quien supo hacer de su propia vida su mejor creación artística, es más profunda de lo que pueda parecer a simple vista. En un esteta convencido como Wilde, la confirmación de una realidad tan consabida como la inutilidad del Arte no es un signo de superficialidad (él fue quien dijo que la superficialidad es una falta imperdonable en el artista), sino expresión de una aguda y profusa sensibilidad. Es a través de esa sensibilidad como el artista intuye una dimensión, solapada por el mundo material y el orden de sus necesidades, que se rige por leyes distintas a las que gobiernan éste último. Por este motivo, en dicha dimensión nuestras consideraciones sobre lo práctico y lo impráctico, sobre lo conveniente y lo inconveniente, no tienen validez alguna. De ahí que el Arte, que se nutre de la dimensión espiritual del hombre, no sólo sea, sino que deba ser completamente inútil para ser digno de tal nombre. Ahora bien, que el Arte sea inútil no significa que no sea necesario. Más bien al contrario.

Oscar Wilde

Oscar Wilde: “All Art is quite useless”

Nadie duda de que el alimento, el abrigo y el afecto constituyan necesidades y derechos elementales de todo ser humano. Sin embargo, la dignidad inherente a la persona no radica en el mero hecho de alimentarse, contar con medios de protección y defensa, o encontrar consuelo en el trato y la intimidad con nuestros semejantes (en eso no nos distinguimos de la mayoría de las especies animales), sino en cómo satisfacemos dichas necesidades. En ese  “cómo” opera la cultura, y en estrecha relación con ella, como principio rector, agente transformador y creativo, el Arte.

Es preciso darse cuenta del que Arte es necesario, no porque nos ayude a vivir mejor, sino porque hace nuestra vida más digna de ser vivida; no porque sea imprescindible para la vida, sino indispensable para una vida propiamente humana. El padre del pensamiento moderno, René Descartes, concluyó que mientras que en el mundo material rigen las leyes de la necesidad (inexorables, como las de la Física), el de espíritu es el reino de la libertad. El Arte es necesario porque, al introducir en la naturaleza la indeterminación del pensamiento y la imaginación, es una herramienta al servicio de la emancipación de la Humanidad. La atención a las necesidades materiales del individuo es necesaria, pero concederles una importancia absoluta solo puede ser el resultado de una visión mutilada de la naturaleza humana que, al negar la realidad del espíritu, concibe la libertad no como domino de la necesidad, sino como necesidad de domino. Es por ello que el Arte (y como tal la música) aun siendo inútil, es absolutamente imprescindible. Por eso, A Kiss for all the World nace con la inútil, pero apremiante misión, de llevar la Novena Sinfonía a quiénes más necesitan la libertad y la dignidad de la que el Arte es portador universal y eterno.

Voces para cambiar el mundo

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Desde las primeras representaciones teatrales, en la Grecia de Esquilo y Eurípides, el coro ha desempeñado la función de intermediario entre el público y la obra que se desarrolla en escena. El coro es una proyección de nosotros mismos, los espectadores. Representa al auditorio ideal,  y reacciona en nuestro lugar ante los hechos que se desarrollan sobre el escenario, apoyando a los protagonistas en sus duelos y celebrando sus hazañas, elevando su plegaria a los dioses, o previniéndoles de los riesgos y las consecuencias de actos. Pero, sobre todo, el coro cumple un papel narrativo: es la voz que, a la vez que da testimonio de los hechos, contribuye a desvelar su sentido más profundo. Su canto ilumina la dimensión trascendental de la trama, haciéndola comprensible para el entendimiento y soportable para el corazón.

No es por ello casual que el I Festival Internacional de Coros de Niños y Jóvenes de Madrid haya seleccionado como actividad central la representación de Five Days that Changed the World, obra del reconocido compositor coral británico Bob Chilcott. En ella, la voz del coro exalta el carácter extraordinario de cinco momentos decisivos para la historia de la Humanidad: la invención de la imprenta, la abolición de la esclavitud, el primer vuelo a motor el descubrimiento de la penicilina y el primer viaje tripulado al espacio.  Siendo que la épica nació para ser cantada (y no para reposar, inerte, entre las páginas de un libro) sólo la música coral puede transmitirnos  la verdadera magnitud de estos cinco días cruciales para la historia del mundo que conocemos. Tendremos ocasión de comprobarlo el día 8 de marzo, en Madrid, cuando más de una decena de coros infantiles y juveniles (participantes, todos ellos, de la primera edición de este certamen) entonen al unísono la pieza de Chilcott, en un concierto de clausura que, sin duda, será espectacular.

Coro de Jóvenes de Madrid

Coro de Jóvenes de Madrid

Impulsado por El Coro de Jóvenes de Madrid, bajo la dirección de Juan Pablo de Juan, este encuentro tendrá lugar en la capital entre los días 1 y 8 de marzo, y reunirá a 17 formaciones corales del pujante medio coral español, incluyendo al italiano Giovani Cantori di Torino y al ugandés Uganda Natumayini.  Contará con 650 participantes y se desarrollará a lo largo de 11 conciertos gratuitos en diversos espacios de Madrid postulándose, según sus organizadores, “como un espacio de referencia para todas aquellas agrupaciones que en el ámbito nacional e internacional realizan vida a través de la formación, recuperación e interpretación del vasto repertorio que existe para coro de niños y jóvenes”.

“A thought can learn to fly, if you give it wings”, podremos escucharles cantar en el que será el broche final de un festival decisivo para las carreras de estas jóvenes agrupaciones. Pero para que iniciativas tan maravillosas como esta despeguen de verdad es necesario que les pongamos alas entre todos. Por eso desde A Kiss for all the World queremos implicaros en el apoyo y la difusión de un festival que deseamos que sea el primero de muchos. Apostar por este proyecto no sólo es regalarnos la oportunidad de disfrutar de estas voces en el futuro, también es proteger la amistad que une a estos jóvenes y secundar su ilusión de mejorar el mundo a través de la música. Porque la gran lección que nos enseña el coro, como proyección de la Humanidad ideal que estamos invitados a construir, es lo bello  que sería un mundo en el que todos, con una sola voz, contribuyéramos a alumbrar el sentido del maravilloso espectáculo que se desarrolla ante nuestros ojos.

El festival: http://www.festivalcorosmadrid.com/

Los organizadores: http://www.corojovenesmadrid.com/

Apoya y difunde: http://www.verkami.com/projects/11038-i-festival-internacional-de-coros-de-ninos-y-jovenes-de-madrid

Nuestros embajadores: Emiliano Suárez

Emiliano Suárez

Emiliano Suárez

Emiliano Suárez pertenece a la tercera generación de la saga de joyeros más prestigiosa de España. Es el responsable de marketing y comunicación de  Joyerías Suarez, fundada en 1943 por su abuelo D. Emiliano Suárez Baffián. SS.MM los Reyes y Sofía de Habsburgo han lucido las creaciones de esta familia de orfebres de origen bilbaíno, que también han ensalzado los encantos de celebridades como Letita Casta o Isabel Preysler, entre otras reconocidas figuras del mundo de la moda. El carácter transgresor y expansivo del heredero de los Suárez le ha llevado a emprender más allá de la firma familiar, fraguando en proyectos como la línea de orfebrería Aristocrazy (más accesible, urbana y vanguardista). De su gusto por la buena cocina surge también un nuevo concepto gastronómico: Punk Bach, una afamada brasserie madrileña, de la que es socio fundador, y que conjuga (como su nombre indica) tradición y rebeldía culinarias. Amante de la ópera y melómano sin remedio, Suárez se apunta a A Kiss for all the World para adornar el mundo con la Novena Sinfonía: una obra musical que es una auténtica joya. ¡Bienvenido!

P: ¿Qué te mueve a apoyar A Kiss for all the World?

R: Mi pasión por la música, una gran inquietud por aportar ideas en un proyecto tan estimulante y la ilusión que me hace compartir esta responsabilidad con amigos de tanta entidad.

¿Qué crees que hace a este proyecto diferente de otras iniciativas solidarias?

Su singularidad, su emotividad y los valores que representa. Es un proyecto independiente y apasionado; tiene fundamento y nos plantea un gran reto a todos los que vamos a colaborar.

¿Crees que la música puede mejorar la vida de las personas?

Sin duda. La música es como la vida: es universal, no tiene fronteras y apela directamente a las emociones más profundas del ser humano.

¿Animarías a otras personas a participar en A Kiss for all the World?

Yo a lo que animo es a no preocuparnos tan solo de nuestros propios asuntos; es muy sano dejar por un momento el egoísmo a un lado e implicarnos en iniciativas como ésta para ayudar a que salgan adelante.

Música para contemplar, por Fernando Lallana

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Juan Fernando Lallana Moreno (Madrid, 1969) es licenciado en Ciencias Empresariales y en Derecho por la Universidad de Castilla La Mancha y Master en Relaciones Públicas por el Istituto Europeo di Design de Milán. Especialista en gestión y dirección de Recursos Humanos, su experiencia profesional abarca tanto el sector público como la empresa privada. A día de hoy ejerce como consultor en el ámbito nacional e internacional,  especialmente en América Latina. Asimismo, colabora con varias Universidades, Fundaciones y entidades del tercer sector. Afincado en Toledo, Lallana es, además, un humanista apasionado, estudioso de la historia española y europea de los siglos XV y XVI y autor de la novela histórica Florentius, ambientada en la convulsa Europa de la Reforma y la Inquisición.

Cuando no me ve nadie, gusto de imaginar a veces si no será la música la única respuesta posible para algunas preguntas (Buero Vallejo)

 

No es casual que el creador de A Kiss for all the World estuviera sumergido, durante su etapa instructiva, en las profundas aguas de la filosofía. Una idea tan brillante solo puede surgir en una mente gobernada por la cátedra de la sabiduría eterna y universal. De ahí la certeza, dejando a un lado la retórica, de toparnos frente a una iniciativa con cuerpo y alma verdaderos.

La relación entre música y filosofía es evidente desde que el hombre es hombre. Los griegos denominaron a la filosofía la música más excelsa. Fue Pitágoras quien, después de intuir que los intervalos musicales no pueden originarse sin el número, profundizó en el origen de lo armónico y lo inarmónico. La definición del estado del mundo a través de la música fue, sin duda, una de sus aportaciones más valiosas.

La armonía fue considerada por los pitagóricos como algo eterno, inherente al equilibrio cósmico, a partir de la cual provocaría en quien la contemplara una katarsis o purificación del alma. El hombre sana el cuerpo por medio de la medicina y purifica el alma gracias a la música. La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo, sentenció posteriormente Platón. Así, desde la Antigüedad, la música se convirtió en medio de contemplación y de purificación espiritual.

Los primeros pensadores consideraron la contemplación -frente al mero hacer- como la función principal del filósofo, de aquél que quiere acercarse a la verdadera realidad. Y por extensión, del que desea y busca la felicidad. No basta con el conocimiento que ofrecen los sentidos, hay que saber mirar con el intelecto, y para ello la música hace las veces de trampolín entre el mundo sensible y el racional. Muchos de estos sabios entendieron que la vida es un encuentro donde los hombres se congregan con ocasión de unos juegos: unos acuden para competir; otros para criticar; los de más allá por el comercio; y quizá el resto para presumir o encontrar halagos. En cambio, los desinteresados, sensatos y humildes, acuden como espectadores. Esos contempladores de la realidad son a los que, marginados y sin el brillo que otorga el protagonismo, solo les queda ver, escuchar y pensar…

Los mismos espectadores son hoy, en pleno siglo XXI, los desfavorecidos y olvidados de nuestro planeta. Los que, apiñados en el gallinero de la existencia, permanecen mudos, al margen del juego denominado primer mundo. A ellos se dirige la Novena Sinfonía de Beethoven a través de una gran movilización encarnada en A Kiss for All The World. Una movilización con una singularidad respecto a las miles de interpretaciones que a lo largo de la historia se han hecho de esta obra cumbre. Con una particularidad que la hace conectar con su origen y radical esencia: una prodigiosa interpretación sostenida en la genuina y eterna armonía cósmica. Música para los humildes espectadores del mundo dirigida e interpretada por un alma que respira filosofía…