¡Abrazaos, multitudes!

A las puertas de la Navidad del año 1785, Friedrich von Schiller compuso un poema titulado Ode an die Freude (Oda a la Alegría). Años más tarde, un joven Beethoven conoció la obra y se propuso musicalizar su texto, dibujando así el cuarto movimiento de su afamada Novena.

Por primera vez, la palabra tomó cuerpo en una obra sinfónica, hito trascendental en la Historia de la Música. Beethoven rompió los moldes del riguroso racionalismo alumbrando el movimiento romántico. Con su inusitada creación, el maestro superó la formalidad musical clásica abriendo la puerta a un nuevo horizonte jalonado de sensibilidad y libertad interior.

En nuestro tiempo, A Kiss for all the World se ha propuesto prolongar la estela del mensaje imperecedero de la Novena Sinfonía. Desde hace tres años, se suma al devenir de esta obra Patrimonio de la Humanidad con la intención de compartirla con el corazón desamparado y sufriente de todo el orbe. Y en su esencia, la vocación del proyecto concebido por Íñigo Pirfano exhala un maravilloso canto a la alegría. Alegría entendida como hija del Elíseo, lugar de reposo que la mitología reserva a las almas heroicas y virtuosas.

Durante el año que termina, una fervorosa ilusión ha sido confirmada por A Kiss for all the World. La constelación de acordes musicales iluminando el cielo del continente africano sirve ya de persistente estímulo a quienes formamos este fascinante empeño. El providencial lucero encendido en los conciertos celebrados en la República Democrática del Congo será, sin duda, un perenne impulso para seguir entonando la buena nueva que transparenta la celestial Sinfonía.

Quizá no fue casualidad que Schiller esbozara su Himno a la Alegría en vísperas de la Navidad. Sus versos posibilitaron que Beethoven abriera en dos mitades la Historia de la Música, destello del sobrecogedor acontecimiento en que la Palabra, acampada bajo la bóveda estrellada, inaugura cada invierno una nueva Oda para toda la Humanidad.

 

¡Abrazaos, multitudes! / ¡Un beso para el mundo entero!

Hermanos, sobre la bóveda estrellada / habita un padre amante.

 ¿Os prosternáis, millones de seres? / Mundo, ¿presientes al Creador?

¡Búscalo por encima de las estrellas! / ¡Allí debe estar su morada!

 

 ¡Te deseamos Feliz Navidad y venturoso 2018!

Fernando Lallana

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